jueves, 16 de abril de 2015

INVASIÓN DE EXTRANJERISMOS

El periódico Abc publicó el pasado 13 de abril este interesante artículo sobre la presencia de anglicismos en nuestro idioma ¿Y qué palabras de nuestro idioma crees tú que han conseguido colarse en otros idiomas?

 El Támesis que empapa el diccionario.


Si ayer se le hizo tarde viendo el fútbol en el bar, quizá no sepa que tanto fútbol como bar son dos de los anglicismos más utilizados en castellano. Puede que estuviera en la taberna más castiza de su ciudad, pero si pidió un ron -por muy dominicano que fuera- volvió a emplear un extranjerismo. El idioma está vivo, y muchas palabras que utilizamos en nuestras conversaciones pasaron antes por el Canal de la Mancha. Son más de las que pensamos, y en muchos casos llevan con nosotros varios siglos de convivencia.

Hace apenas dos semanas, el pleno de la Real Academia se trasladó a la tierra de don Quijote, a Argamasilla de Alba, y debatió sobre el uso de palabras como «selfie». Varios académicos opinaban que a los términos autofoto o autorretrato se quedaban cortos, que les faltaban algunos matices en cuanto a su finalidad. El autorretrato, decían, no se concibió para ser expuesto en las redes sociales, como sí ocurre con el «selfie».

Del siglo XVIII al de internet


En contra de lo que pudiera parecer, la Real Academia lleva resolviendo dudas de este tipo mucho antes de la aparición del móvil e internet. Entre 1726 y 1739, la RAE publicó el conocido como Diccionario de Autoridades, un antepasado del glosario actual donde ya aparecían términos procedentes del inglés. Este primer repertorio se elaboró con ejemplos extraídos de las principales obras -literarias o no- escritas hasta el momento. De ahí lo de «autoridades».

Gracias a este diccionario quedó constancia de las primeras palabras inglesas añadidas al castellano. Uno de estos ejemplos es bolina (del inglés «bowline»), que aunque hoy apenas se utiliza sí conserva media docena de significados reconocidos. Lo mismo ocurría con ferlín («feordling») -moneda que valía la cuarta parte de un dinero- o el limiste (del inglés «lemster») -cierta clase de paño, fino y de mucho precio, que se fabricaba en Segovia-, que aparecía citado en el Quijote.

Casos como estos demuestran que antes de la tormenta chispeó, y que el intercambio lingüístico entre España e Inglaterra fue más intenso de lo que imaginábamos. Ya en la modernidad, los nuevos neologismos llegaron muchas veces a través del deporte. Del balompié importamos sin darnos cuenta el córner y el órsay, que no es más que una sonora -y un poco pedante- adaptación del «off-side» inglés. Por este mismo camino engordaron las páginas del diccionario palabras como béisbol («base ball»), réferi («referee») o jonrón («home run»).

Aunque el caladero del deporte fue agotándose poco a poco, otras ramas del conocimiento incorporaron nuevos términos al castellano. Gracias a la medicina aparecen en el DRAE palabras que muchos creían nativas del español. Dos ejemplos paradigmáticos son baipás («bypass») y clembuterol («clenbuterol»), sustancia con la que nos familiarizamos en 2010 por el positivo de Alberto Contador. También la ciencia nos ha traído una de las palabras más repetidas cada vez que llega el invierno: ciclogénesis, del inglés «cyclogenesis».

 

Ciclogénesis lingüística


Hay quien opina que el castellano estará siempre un escalón por debajo del inglés en relevancia internacional. Que el de Shakespeare siempre será el idioma del dinero. Pero la pujanza del español supone mayor exposición para ambos, algo que se nota ya, y mucho, en Estados Unidos. Pero la economía ha dado a nuestro idioma muchas palabras procedentes de las islas británicas. Por este canal hemos incluido en el diccionario términos como bonus («bonus»), bróker («broker») y proactivo (del inglés, «proactive»). Las finanzas son una fuente inagotable de anglicismos.

La directora técnica del DRAE, Elena Zamora, explica que el diccionario «está en continuo proceso de revisión». En el departamento del Instituto de Lexicografía de la RAE -al que estamos muy agradecidos por su ayuda en la búsqueda de los datos para este reportaje- están muy atentos a la aparición de neologismos, «sea cual sea el idioma de procedencia», aseguran. Estas palabras nuevas solo ingresan en el diccionario cuando se demuestra que su uso está asentado y que no son moda pasajera. «Los académicos estudian la documentación y deciden la inclusión del anglicismo basándose en criterios de uso y de vigencia», añade.

También hay otros casos en los que la RAE «se adelanta y propone una adaptación del extranjerismo con la intención de que sea un sustituto eficaz», dice Zamora. Esto es lo que ocurrió con la palabra tableta, que se impuso al término «tablet» como una forma de sujetar la avalancha de neologismos llegados a través de las nuevas tecnologías. Y es que en los últimos años se han añadido al diccionario palabras como ADSL, spam, tuit, USB, wifi o blog, del que ha nacido el término puramente español bloguero.

Con wifi -que es una marca registrada- se trató de imponer la alternativa «güifi», pero no prosperó. Casos así son los que la RAE ha bautizado como «anglicismos crudos», términos que entran al diccionario sin adaptarse a los «patrones gráfico-fonológicos de nuestro idioma». Algunas de estas palabras provienen del mundo de la televisión («show»), de la informática («gigabyte») o la aeronáutica («finger»), que no es otra cosa que la pasarela que une a los aviones con la terminal del aeropuerto.

Fuera del paraguas del diccionario, ya están llamando a la puerta expresiones procedentes de la moda y las finanzas. En las tiendas de ropa nos estamos encontrado con el término «blazer», que es una forma sofisticada de referirnos a la chaqueta de toda la vida. Las nuevas formas de negocio y las relaciones laborales también están metiendo en nuestro lenguaje diario palabras como «crowdfunding», «briefing», «target» o «coaching». Aunque hoy nos parezca un imposible, podrían seguir el mismo camino que marketing, que de puntillas y sin hacer ruido ya consiguió su propia entrada en el diccionario.


LA PALABRA DE LA SEMANA: AQUIESCENCIA

El diccionario de la R.A.E. define este término con dos sinónimos: asenso Y consentimiento. Si por su parte buscamos asenso, y de él a asentir, nos encontramos: Admitir como cierto o conveniente lo que otra persona ha afirmado o propuesto antes.

Por su parte, en la página deconceptos.com se nos aclara que "el origen de la palabra aquiescencia la hallamos en el término  latino “acquiescentia”, que a su vez se deriva del verbo "acquiescere", palabra integrada por el prefijo AD y por QUIESCERE que puede traducirse como reposar o descansar, lo que llevó a utilizarla en el sentido de sentir tranquilidad frente a un asunto; siendo su significado actual el de conformidad, autorización, consentimiento, anuencia, adhesión o acuerdo.
 
No se usa mucho en lenguaje coloquial, pero sí en ámbitos académicos. Ejemplos de uso: “tengo la aquiescencia de mi jefe para retirarme temprano” o “ambos padres deben prestar su aquiescencia para que un hijo menor de edad pueda salir del país” o “sin tu aquiescencia jamás me habría animado a asumir el desafío”.

Es muy frecuente su utilización en el ámbito jurídico, especialmente en materia contractual donde para que surja el vínculo que obliga a las partes, debe existir consentimiento o aquiescencia de todas ellas, para que lo que hayan dispuesto valga como ley para ellas, siempre que lo acordado sea lícito y posible, y que las partes tengan capacidad de obrar. La aquiescencia puede se expresa o tácita, salvo que la ley establezca requisitos formales específicos. En ciertos casos la aquiescencia solo consiste en consentir las pautas establecidas por quien impone las reglas, como ocurre en los contratos de adhesión."




martes, 14 de abril de 2015

Dos pérdidas para el mundo de las letras

Un recuerdo para dos escritores fallecidos el pasado lunes 13 de abril.

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo, destacado autor dentro de la literatura iberoamericana. Entre sus obras más destacadas: Las venas de América Latina y Memoria del fuego.


Günter Grass, nacido en la ciudad de Danzig, Premio Nobel de Literatura y Premio Principe de Asturias de las Letras, autor de la famosa novela El tambor de hojalata.


Celebrando 400 Q2 con leer.es

Desde el Grupo de Biblioteca,  hemos querido participar, junto con leer.es, en el Cuadringentésimo Aniversario de la Publicación de la Segunda Parte del Quijote.
La idea parte del representante del Departamento de Lengua, Ángel José Alonso: una selección de tacos extraídos del texto original, escritos por una cara de una hoja y cuyo significado se define por la otra, colocados sobre las mesas de la biblioteca, para que la sorpresa y la curiosidad resuelvan el enigma.


lunes, 23 de marzo de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: SERENDIPIA

Después de tantas semanas de inactividad, volvemos con una nueva palabra. Se trata de SERENDIPIA, que aún no ha sido considerada por la RAE y del que la FUNDÉU ha dicho, resolviendo la duda de un usuario: "Serendipia tiene bastante uso y se puede considerar correcto. Si el contexto permite un registro coloquial, también se puede usar chiripa."

En la wikipedia se nos dice: "Una serendipia es un descubrmiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente." Y nos ofrece ejemplos, como el de la penicilina o la viagra. Una historia interesante tiene que ver con la invención del post-it, que podéis leer en el siguiente enlace:

Post-it


martes, 17 de marzo de 2015

Mujeres tecnólogas

El alumnado de 3º ESO-PDC1 junto con su profesor de Ámbito Práctico, Roberto González Baizán, han querido celebrar el Día Internacional de la Mujer participando en la búsqueda de mujeres cuyo trabajo, dentro del mundo de la tecnología,  haya tenido un carácter notable. Nos han dado a conocer el gran número de mujeres de diferentes épocas que han trabajado intensamente y con éxito.

Os dejamos el enlace al resumen del trabajo realizado: Mujeres en la Tecnología.

Ada Lovelace


Edith Clarke

Marissa Mayer

Sheryl Sandberg