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miércoles, 10 de junio de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: ESCAQUE

Muy utilizado en decoración, el escaque es definido por la academia como:



escaque.
(Del ár. hisp. iššáh, este del ár. clás. šāh, y este del persa šāh).
1. m. Cada una de las casillas cuadradas e iguales, blancas y negras alternadamente, y a veces de otros colores, en que se divide el tablero de ajedrez y el del juego de damas.
2. m. Heráld. Cuadro o casilla que resulta de las divisiones del escudo, cortado y partido a lo menos dos veces.
3. m. pl. Juego de ajedrez.

Como curiosidad, esos cuadritos blancos y negros son una de las señales de identidad del movimiento musical y cultural denominado ska, surgido en torno a Jamaica y la cultura inglesa en torno a los años 50 y 60 del siglo pasado.

Para conocer sus significados simbólicos, consultar escaque.


jueves, 28 de mayo de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: ALJIBE

EL D.R.A.E. define aljibe como:

aljibe.
(Del ár. hisp. alǧúbb, y este del ár. clás. ǧubb).
1. m. cisterna (‖ depósito subterráneo de agua).
2. m. Depósito destinado al transporte de un líquido. U. en apos. Camión, buque, vagón aljibe.
3. m. Mar. Embarcación o buque acondicionados para el transporte de agua dulce.
4. m. Mar. Cada una de las cajas de chapa de hierro en que se tiene el agua a bordo.
5. m. Col. y Ven. pozo (‖ perforación para buscar agua).
6. m. desus. Cárcel subterránea.

Sinónimos suyos son cisterna, depósito, tanque, pozo y alberca. No obstante, estas palabras son un buen ejemplo de los valores connotativos y de los dialectalismos. Por ejemplo, aquí en Asturias, donde la tierra no escasea precisamente, solemos utilizar como mucho depósito, tanque o pozo.Cisterna lo asociamos más bien a otros contextos (el retrete o el camión cisterna). Pero aljibe o  alberca, palabras evidentemente procedentes del árabe, por su prefijo al-, nos son bastante ajenas, y las asociamos más bien con el mundo andaluz o extremeño.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: PECIO

Hoy vamos con términos marineros, muchos de los cuales tienen una muy rica vida metafórica. Concretamente hablemos del naufragio, ya sea real o simbólico (cualquier fracaso es un naufragio, e intentamos mantenernos a flote salvando todo lo que podamos del desastre). Según el D.R.A.E. pecio es:

pecio.
(Del b. lat. pecium).
1. m. Pedazo o fragmento de la nave que ha naufragado.
2. m. Porción de lo que ella contiene.

3. m. Derechos que el señor del puerto de mar exigía de las naves que naufragaban en sus marinas y costas.



El término está de actualidad gracias a Rafael Sánchez Ferlosio, antaño novelista de renombre y hoy más que reconocido autor de prosas enjundiosas a las que ha llamado, precisamente, pecios. Se ha publicado recientemente una antología de dichos textos de carácter reflexivo, por lo general breve, cuyo título es Campo de retamas. Podéis leer una entrevista al autor en el ABC.

Os dejo una definición de dicho género, según la publicidad de la propia editorial:

"Al llamar así a sus apuntes breves, Rafael Sánchez Ferlosio parece sugerir que, lejos de aspirar a la "sentenciosa lapidariedad" de los aforismos, estos textos testimonian más bien los naufragios de una voluntad que -por inconstancia, pereza, impotencia, o simplemente por una recalcitrante desconfianza hacia "la estúpida arrogancia del convencimiento"- ha desistido del esfuerzo superior de perseguir un razonamiento hasta sus últimas consecuencias, conformándose con su sola silueta, su simple amago o fragmento. Los pecios no obedecen a una fórmula homogénea: mezclan reflexiones, esbozos ensayísticos, recuerdos, comentarios, epigramas, donaires, apólogos, poemas... Ingrávidos por naturaleza, permiten adentrarse sin dificultad en las principales obsesiones de Ferlosio, desplegándose en una panoplia de registros que va del humor al lirismo, de la indignación a la ironía, de lo concluyente a lo especulativo. "El más inmediato reproche que al lector impaciente se le viene a las mientes ante la mayoría de los artículos y ensayos de Rafael Sánchez Ferlosio es el de la prolijidad... Pero en ocasiones Ferlosio también sabe ser voluntaria y hasta voluntariosamente breve. Son estos comprimidos de su maestría -que él suele llamar 'pecios'- lo que algunos de sus lectores impacientes pero devotos preferimos de él." Fernando Savater"




martes, 5 de mayo de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: PETRICOR

Los caminos que una palabra recorre hasta llegar hasta nosotros pueden a veces ser tan fascinantes como la propia palabra o su significado. La que esta semana os ofrezco llegó a mí en el día internacional de la poesía, celebrado el cinco de mayo, y me la ha proporcionado la poeta Rocío Acebal, en el recital en el que colaboró en el Centro Cultural Valey, de Piedrasblancas. Con ella titula un poema suyo, que os transcribo

PETRICOR

"Distintivo aroma que acompaña a la primera lluvia luego de un largo período de sequía." 
Deriva de dos palabras griegas: "petros", piedra, e "ikhôr", líquido que fluye por las venas de los dioses en la mitología griega

Se dirá que nunca estuve,
mas sin estar,
¡qué bien estaba..!:

la cabeza latiendo tu pecho,
desde el suelo lloraba mi falda
-jamás vestí mejores medias
que tus piernas enredadas-,
si hubieran escrito la escena
no intuirían nuestra falta.

Nunca ha sido lo correcto
disfrazarse las entrañas,
pintar las nubes en vena,
arrostrar hasta un "mañana":

persiste hoy velarte sola,
placer egoísta en la pena;
perdura el fatídico error,
subrepticio y demente problema.

Sin saber, sentir fue mi honor
el petricor cuando partiste:
confortante la tierra bramaba
"no lo eras, pero fuiste".

—Rocío Acebal

En cuanto al significado del término, no recogido por el D.R.A.E., la wikipedia lo define así:

"Petricor es el nombre que recibe el olor que produce la lluvia al caer sobre suelos secos. El nombre se deriva de dos palabras griegas petros que significa piedra, e ikhôr que es el líquido que fluye por las venas de los dioses en la mitología griega.

Se define como "el distintivo aroma que acompaña a la primera lluvia luego de un largo período de sequía".

Os ofrezco también un interesante artículo de El País donde se nos ofrece una explicación científica del fenómeno.

jueves, 30 de abril de 2015

LA PALABRA DE LA SEMANA: GANDAYA

En esta España nuestra de golfos apandadores que tienen jeta y desfalco para rato, recuperemos una expresión muy coloquial y conocida: hacer el gandaya.
El D.R.A.E. establece:
 

gandaya1.
1. f. tuna (‖ vida libre y vagabunda).

En el periódico La Jornada analizan su origen:
 

"La primera documentación literaria de esta palabra en castellano con el sentido de “ociosidad y bribonería” se remonta al año de 1646, en la novela picaresca tardía del Estebanillo, pero la acepción de “redecilla para recoger el cabello” no aparece sino hasta la edición de 1817 del Diccionario de la Academia. El antecendente inmediato del castellano gandaya y, como veremos al final, del portugués gandaia y del gallego gandaina es la voz catalana gandalla, que proviene, a su vez, del occitano antiguo gandir y ésta del gótico wandjan. La voz catalana gandalla significa “especie de redecilla para el cabello, tuna, vida holgazana”, probablemente porque los bandoleros catalanes de los siglos XVI y XVII llevaban el cabello recogido con gandall o gandalla, una especie de cofia de uso frecuente desde el siglo XV [...].
 
En el teatro catalán suele representarse al antiguo bandolero cubierto con gandalla, pues esta precaución le era muy útil a quien tenía que andar huyendo o desplazándose rápidamente entre bosques o maleza. Los grandes lexicográfos Joan Corominas y José Pascual ven natural que se derive la acepción del siglo XVIII, “vida airada, vida holgazana”, de la gandall o “red” del siglo XV por ser característica de los bandoleros catalanes que atrajeron la atención de varios clásicos castellanos, como vemos en las comedias de Tirso y de Lope con el Catalán Serrallonga, por ejemplo, o con Roque Guinart en El Quijote y en La Cueva de Salamanca, además de que la palabra misma bandolero fue también un catalanismo de esa época. No ven tampoco dificultad en que la terminación alla se haya trocado en aya.
 

La constelación de sentidos de wandjan, gandir y gandalla en el gótico, el occitano y el catalán revelan, pues, el amplio espectro que puede adquirir gandaya en el castellano a propósito de bandolero, fugitivo, tortuoso, torcido, elusivo, vagabundo, bribón, holgazán […] En portugués gandaia significa “tuna, vida holgazana, tunería”, y la expresión andar a gandaia significa “vivir en la ociosidad”. Pero en esta lengua se añade otro sentido a nuestra vieja palabra: “búsqueda de objetos de algún valor en la basura”, lo que conduce a que el derivado verbal gandaiar (muy cercano, como puede verse, al que empleamos en México) signifique, además de “holgazanear” “buscar objetos de algún valor entre las basuras”, lo que a su vez confiere al gandaia o al gandaieiro un sentido más amplio que el del trapero […]. Pero en portugués el gandaieiro presenta otros datos interesantes: por un lado, se aproxima en sentido a la voz árabe gandür, “parásito, hombre de mala vida”, que en castellano ha pasado como gandul y en portugués como gandulo conservando ambas el sentido de “holgazán, haragán, perezoso, vagabundo, ocioso” y que algunos lexicógrafos han propuesto alguna vez, equivocadamente, como origen de nuestra voz gandaya. Pues bien, gandaieiro en portugués también significa “pillo, truhán, tunante”, lo que señala ya un “bandido de baja estofa”, un “ladronzuelo que roba por ocasión, cuando no busca objetos de valor en la basura”, sentido muy diferente del gandalla catalán del siglo XV y XVI que Cervantes retrata con gran dignidad en el capítulo LX de la Segunda Parte de El Quijote"

Sinónimos, por tanto, pueden ser: buscavidas, maleante, malevo, truhán, bandolero o pendenciero.